Políticos y maltrato animal
La
prometida Ley de Protección Animal es una promesa incumplida de este
Gobierno, y todo indica que su intención es hacer una reforma ridícula
que siga ofreciendo impunidad para estas conductas

Julio Ortega Fraile
|
Maltrato Animal: Un Crimen Legal

Señores
p
olíticos, díganme, ¿cuántos cadáveres caben en sus estómagos de
burócratas endiosados?, ¿cuántos crímenes pueden alojar en sus
conci
encias y tratarlos cual si fueran huéspedes inocuos?, ¿cuánta
sensibilidad y sed de justicia tuvieron que empeñar para obtener las
prebendas
de sus puestos? ¿Cuándo descubrieron que remordimientos y
poder, no caben en unas mismas alforjas?



Su Ley de Protección Animal
es como el “amor” del
matador al toro o el del cazador al ciervo; es la
mentira que a fuerza de repetida sirve de bálsamo a sus escasos
escrúpulos y de paso, de estímulo a los maltratadores. Y por favor, no
me hablen de anteproyectos o de tiempos de tramitación, no a estas
alturas de su comedia, pues esas dilaciones a lo Larra para
justificar las promesas rotas, se me antojan sudarios cubriendo los
despojos de tantos cuya muerte quedará impune, ¡porque falta una
póliza!

Ni
me expliquen que asuntos más urgentes ocupan su agenda, no cobran y por
cierto que de forma abundante por resolver un problema e ignorar el
resto Quien concede plazos de gracia a la violencia está firmando con
tan perversa prodigalidad la sentencia para la ejecución de inocentes.Pero aún así ustedes no pierden la sonrisa, para qué si no hay motivo,
¿verdad? Sólo son animales y, ¿a quién puede importarle,piensan, que
un gato sea apedreado, un perro ahorcado o una burrita violada? Uno o
cientos, el número es irrelevante cuando para los martirizados sólo
queda el desprecio y el olvido.


No
parece turbarles tampoco que los responsables de tales hechos se paseen
por las calles con libertad; por no inquietarles, no lo logra ni la
constancia de que muchos de ellos, completado su cupo de seres
irracionales aniquilados, engrosarán la interminable lista de asesinos
con víctimas humanas que poseían un historial de brutalidad con
animales. Pero siguen sin inmutarse, pues intuyen que ningún ciudadano
va a escarbar en esos antecedentes, ni a preguntarles por qué no los
condenaron cuando arrojaron a un cocker por una ventana, o cuando
destriparon a un gato y exhibieron las fotos de su proeza por internet.

Infinidad
de ciudadanos reclaman sin descanso ante su desdén, la garantizada
reforma y ampliación de esa legislación miserable y cutre que se
atreven a llamar de “Protección Animal”. ¿Qué clase de protección?,
denomínenla mejor Ley de ensañamiento, ya que solamente
cuando consideran que concurre esa circunstancia se atreven a castigar
tibiamente al autor de los hechos. Con una multa.


¿A
quién pretenden engañar?, una cosa es el nombre de la disposición y
otra muy diferente, cómo la interpretan. La suya, viene envuelta en un
papel muy vistoso, pero dentro sólo hay vacío, excepciones y especismo
en estado puro. Por cierto, ¿no es un aumento deliberado del
sufrimiento del animal lo que le hacen a los toros en la lidia?, ¿no es
“ensañamiento”?, y para éstos hay medalla otorgada en Consejo de
Ministros. Señores, cumplan ya lo que prometieron y por favor, háganlo
sin reírse de nosotros.

Julio Ortega Fraile
VIGO (Pontevedra)

Anuncios