Denuncia de Proyecto Gran Simio ante Seprona

Loro Parque, situado en Tenerife (Islas Canarias), es un parque temático que cuenta entre sus atracciones más espectaculares los números de orcas, delfines y leones marinos. Para ello cuenta con un delfinario y un orcario en los que, tal y como consta en la denuncia de Proyecto Gran Simio, se llevan a cabo “espectáculos periódicos con delfines y orcas en los que están obligados a nadar en círculos en sus pequeños estanques o simplemente flotando”.

Delfines en Loro Parque

En estas piscinas se realizan, a cambio de “pescado muerto”, actuaciones que la asociación Proyecto Gran Simio (PGS) tacha de impropias de la especie como son los números de delfines y orcas que nadan hacia atrás, dan palmas con las aletas y transportan objetos y personas “cometiendo una infracción grave de acuerdo a la Ley de Zoológicos por maltrato animal a los delfines y orcas, así como al Convenio CITES“.

Para Loro Parque, estas acusaciones son “simplemente prejuicios infundados de su Presidente”, Pedro Pozas, a quien acusan de “proliferar diversas falacias y argumentos sin sentido científico” como “instrumento para proporcionar notoriedad a su organización”.

La acusación de maltrato

De acuerdo a PGS, se maltrata a los ejemplares al mantenerlos “hambrientos para realizar las órdenes de sus entrenadores en cada espectáculo”, situación que se vería agravada “al mantenerles en constante estrés por la cantidad de sesiones circenses que tienen que realizar”.

Sesiones que según esta asociación “rayan en ocasiones la ridiculez y transmiten a los espectadores un falso comportamiento de los delfines y orcas que en la naturaleza jamás realizarían, por lo que no se está educando ni realizando estudios científicos para la conservación de la especie como bien indica la Ley de zoológicos”.

Así incluyen en su denuncia lo expuesto en la Ley 31/03 de Conservación de la Fauna en los Parques Zoológicos, que en su Exposición de Motivos dice textualmente: “Asimismo, los parques zoológicos deben tener como función el fomento de la educación y de la toma de conciencia por el público en lo que respecta a la conservación de la biodiversidad”.

Sin embargo, para Proyecto Gran Simio, “los espectáculos circenses de los delfinarios y orcarios tienen como un sólo objetivo el de entretener a los espectadores mediante la utilización de estos animales marinos en números aprendidos ajenos a su naturaleza y con la única finalidad de hacer reír a los visitantes, por sus comportamientos anormales de la especie”. Por eso concluyen que Loro Parque “infringe en su totalidad los fines científicos de los zoológicos y la Ley de zoológicos mencionada”.

La respuesta de Loro Parque

Ante estas acusaciones, el zoológico ha emitido un comunicado, al que ha tenido acceso El Reservado, estructurado en 7 epígrafes: Cumplimiento de la Ley 31/2003, Autorizaciones del Convenio CITES, Cumplimiento de las necesidades biológicas, Bioacústica de cetáceos, Educación Ambiental, Plan de nutrición y Bienestar animal.

En él se destaca que cumplen la normativa vigente de parques zoológicos, en relación con el manejo de animales y protocolos de seguridad, y que el zoológico no ejerce ningún tipo de maltrato físico ni psíquico a sus animales. Así, por ejemplo, Proyecto Gran Simio asegura en su denuncia que “en el delfinario y orcario, el uso del sónar por los delfines y orcas se convierte en una tortura ya que rebotando en las paredes, les obliga a oírse a sí mismos constantemente.

Para rebatir la acusación, desde Loro Parque se alude a investigaciones realizadas por la Universidad de Hamburgo que, “utilizando el sistema de grabación de sonidos mediante hidrófonos integrado en Orca Ocean, han mostrado que nuestro grupo de orcas utiliza una variedad de vocalizaciones comparable a la de las orcas en la naturaleza”, lo que contradice en opinión del zoológico “de forma clara, las afirmaciones que Gran Simio publica sin ningún dato científico”. Y por ello invitan a los miembros de la asociación presidida por Pozas a “leer algún texto básico sobre cetáceos”.

Asimismo, en el comunicado oficial remitido por Patricia Delponti, Directora de Comunicación e Imagen del Parque, se denuncia una supuesta campaña en los últimos meses de “tergiversaciones y manipulaciones interesadas” por parte de distintas ONG “motivadas únicamente por su tradicional animadversión a los zoos y por la búsqueda de repercusión mediática”.

En este sentido, critican no sólo las “observaciones arbitrarias, parciales y malintencionadas”, sino también a los medios de comunicación porque ante “acusaciones gratuitas, infundadas y carentes del más mínimo rigor científico”, no contrastan ni comprueban la veracidad de dichas afirmaciones.

Cada año 600 millones de personas visitan los parques zoológicos de todo el mundo

Más allá de la denuncia, Proyecto Gran Simio persigue concienciar con este tipo de acciones a la ciudadanía para que “antes de entrar a ver estos actos circenses, antinaturales de unas especies como los delfines y orcas, se lo piensen dos veces y se informen sobre las penurias que están pasando en esas jaulas de piscina, acostumbrados a nadar millas y millas en línea recta y sumergirse a más de 500 metros”.

El Proyecto Gran Simio (The Great Ape Project) es una asociación que tiene por objetivo la protección de los grandes simios (chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes) y los lugares donde habitan.

Loro Parque se enorgullece de ser el primer zoológico en el mundo en haber obtenido el certificado Animal Embassy, otorgado por el Instituto de Turismo Responsable (vinculado a la UNESCO), además del certificado EMAS y 14001 que acreditan la calidad ambiental.

Fuente:  El Reservado

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