Adjunto una carta junto con una foto que he recibido  una carta de una mujer  que quiso dejar testimonio de su vivencia personal.

Creo que es algo que se debería de poder leer y sentir, lo que esa señora sintió durante los días en que vivió su momento de mitad esperanza y mitad tristeza, impotencia…

Ruego su difusión en defensa de los animales que son abandonados día a día, estos hechos deben de evitarse de alguna u otra forma y si esta carta ayuda para que alguien se lo piense dos veces antes de hacerlo y le ayuda a recapacitar sobre su acción, bienvenida sea,  habrá sido una buena forma de abrir los ojos aunque solo sea a una o dos personas.

Gracias.           __________________________________________________________________________

      Un día cualquiera        5-5-2011

El día 5 de mayo, estaba yo muy contenta, el día 6 comenzaba a trabajar, después de mucho tiempo y poca salud. Bajé caminando tan feliz por las escaleras de San Telmo que van hasta detrás de la Balandra y al final de la escalera cual fue mi sorpresa que me vi a cuatro gatitos muertos. Estaban tirados allí, en el parterre entre dos palmeras. Mi alegría se alejó, pasó en un segundo a una profunda tristeza y desasosiego, mis lágrimas no me dejaban ver. Con un palo hice un hoyo para enterrarlos; uno, dos, tres, cuatro, casi no podía verles porque mis ojos estaban llenos de lagrimas y dolor.

Los gatitos estaban limpios y sin pulgas, con signos de haber estado en algún hogar, con una familia que pensó que lo mejor era deshacerse de ellos en cualquier parte, abandonándolos a su suerte, indefensos, tirados allí, al frío de la noche y el sol del día. Pero eso no fue todo, me esperaba una sorpresa, había un quinto gatito, arrimadito al tronco de la palmera y me dispuse a cogerlo pensando que había muerto, pero cual fue mi sorpresa que estaba vivo pero débil, con sus ojitos enfermos y tiritando de frío.

Me dio mucha alegría y le dije en voz alta  “ERES UN GATITO MUY VALIENTE”.

Busqué en el supermercado un poco de papel de servilleta para envolverlo y abrigarlo, una señora muy amable me lo dio. Entonces llamé a Mónica, una de las responsables de la protectora ANDA LA PALMA, y le dije lo que había pasado. Me lo llevé a casa pues ellas tenían muchos gatitos ya para darles el biberón, víctimas también de otro abandono. Me dieron leche y biberón para el gatito y, mi hija, le puso el nombre de Aquiles ¡ya era un nuevo miembro de la familia!

Llamé al veterinario Jorge para poder darle medicinas para  curarle. Le alimentamos cada tres horas, nos turnamos para hacerlo, le lavamos los ojitos con manzanilla, le limpiamos sus cacas y sus pipís, le estimulamos con mucha paciencia, como lo haría su mamá. Le calentamos con botellas de agua caliente y con una manta eléctrica para que tuviese calor toda la noche. Era un valiente, luchaba por su vida todos los días.

El sábado lo llevé al veterinario otra vez, yo estaba muy contenta porque parecía que se recuperaba, pero no era así, me dejó ver la luz de sus ojos negros como el azabache, me movía sus pequeñita cola feliz, se dejaba querer, le gustaba mucho que le dieran cariño, jugaba con su patita y mi dedo y buscaba mi voz cuando le hablaba a su lado. Pero recayó otra vez y se puso muy malito.

Cuando le encontré pesaba 200 gramos y cuando nos dejó pesaba 150 gramos, estaba muy débil y cansado, no pudo más y murió. Se marchó de nuestro lado pero nunca se irá de nuestro corazón. Quería contar esto en su memoria, para que esas personas deshumanizadas que dejan a los animales tirados a su suerte, piensen que hay otras soluciones, otros sitios para dejar a los animales cuando no los puedes tener, no los abandones porque ellos nunca te lo harían a ti.

También pido a los políticos que, por favor, se impliquen y ayuden a buscar soluciones para estos animales, para eso les votamos, para que ayuden a los ciudadanos y a los animales ya que forman parte de nuestra vida diaria.  NO MÁS ABANDONOS. No te vayas a dormir sin recordar que hay muchos animales abandonados a su suerte como esos gatitos que encontré en la calle sin comida y sin cariño. Piensen que esos gatitos hoy estarían vivos y con alguien que “SI” los hubiesen querido y, por favor, piénsenlo antes de abandonarles, se pueden buscar otras soluciones, igual que lo haríais por los vuestros.

EN MEMORIA DE AQUILES QUE NOS ABANDONÓ EL DIA 18 DE MAYO Y QUE LUCHÓ POR SU VIDA HASTA EL FINAL.

“GRACIAS POR TU CARIÑO AQUILES”

HASTA SIEMPRE

Carta en Word    CARTA DE AQUILES

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