El domingo pasado se produjo en Puerto de la Cruz una de esas historias amables y con final feliz que merecen ser contadas y que tan escasas son estos días en los medios de comunicación.

Una cachorro llamada Vilma se metió en el agua en la playa de Punta Brava con tan mala suerte que la corriente y las olas la arrastraron. La perrita pudo llegar al Veril de Punta Brava después de nadar por toda la costa defendiendose como pudo del mar.

Unos jóvenes, vecinos del barrio, la rescataron con unas cuerdas y un arnés. El gran ‘héroe’ del rescate fue Jose Luis, un chico conocido como Güicho , que fue quien arriesgó su vida por salvarla tirandose al mar y nadando hasta el Veril.

Fuente: DiariodeAvisos.com
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